La experiencia de las West Midlands, un territorio con similitudes socioeconómicas con Cataluña –según explicó Stuart Webb, director de Clusters de Innovación y Política TIC del Advantage West Midlands– es un ejemplo paradigmático de colaboración entre pymes, universidades y gobierno local y estatal. Su éxito está basado en un trabajo de prospectiva interno, para averiguar sus potencialidades, y externo, para conocer y satisfacer a los mercados consolidados y de futuro. Con una firme dirección estratégica, basada en tres ejes –el trabajo en red, la innovación y el desarrollo de las habilidades y capacidades–, revisa minuciosamente los proyectos antes de financiarlos, para poder luego brindarles todo su apoyo.
• Conocer tus puntos fuertes
Los clusters medios y/o pequeños "no pueden competir con Silicon Valley", y para tener éxito deben hacer un ejercicio de prospectiva y conocer, trabajar y explotar al máximo sus puntos fuertes. En el caso del Cluster de las West Midlands, este trabajo se centró en las mismas empresas que desarrollan TIC y en sus mercados, consolidados o futuros, consiguiendo una excelencia en la innovación, que a medio plazo tiene importantes repercusiones en beneficio de la economía regional y nacional.
• Dirección estratégica firme
El segundo factor de éxito de este cluster guarda mucha relación con su funcionamiento orgánico y con su dirección estratégica, basada en tres ejes: el trabajo en red entre todos los agentes implicados; la innovación, con estrecha colaboración con las universidades, y el desarrollo de las habilidades y capacidades (skills).
• Saber convertir las debilidades en oportunidades
Por último, en este cluster han sabido convertir la baja financiación pública en una oportunidad para velar y estudiar mejor aquellos proyectos que merecen inversión, obligándoles a revisar el concepto mismo de cluster y en especial sus líneas estratégicas, que son examinadas cada tres años.